ENRIQUE OCHOA ILUSTRADOR DE LAS OBRAS COMPLETAS DE RUBEN DARÍO

 

  • Ochoa fue autor de más de 2000 ilustraciones para las mejores revistas de la primera parte del siglo XX, novelas cortas y joyas literarias como las Obras completas de Rubén Darío.

Madrid, 6 de febrero 2016.-La Fundación Pintor Enrique Ochoa (www.enriqueochoa.com) recuerda hoy al gran poeta, periodista y diplomático nicaragüense Rubén Darío (1867-1916) en el centenario de su muerte a los 49 años. El pintor, artista y humanista Enrique Ochoa (1891-1978) destacó precisamente por su trabajo como ilustrador de las Obras Completas de Rubén Darío y una edición especial de  “El Quijote”. Desde sus inicios, Ochoa se caracterizó como un retratista excepcional en el contexto del primer cuarto del siglo XX, destacando también por su magistral técnica del dibujo como ilustrador de libros o de las principales revistas de la época como "Por esos Mundos", “La Esfera”, “Nuevo Mundo”, “Mundo Latino”, “Estampa” o “Blanco y Negro”.

Considerado el padre del modernismo literario de la poesía en castellano del siglo XX, Darío fue autor de “Azul”(1888), “Prosas Profanas”(1896) y “Cantos de vida y esperanza” (1905) entre otras obras de referencia. Fue periodista y cronista desde Francia, Italia y España donde estableció gran relación con Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado y Valle-Inclán.

Como señala José Estévez, Presidente de la Fundación Pintor Enrique Ochoa, “Ochoa instalado en Madrid coincide con Rubén Darío y participa activamente en la vida artística y cultural de las vanguardias artísticas.Inmerso en la bohemia de la capital, Ochoa comienza a destacar como abanderado del modernismo y el art decó e inicia su etapa como ilustrador de numerosas publicaciones de la época como con las que colabora ininterrumpidamente entre 1917 y 1931”. En estos años, entabla amistad con Andrés Segovia, Lasso de la Vega, Jacinto Benavente, Ramón Gómez de la Serna o José Bergamín. También Enrique Ochoa comienza a ser popular por la ilustración de numerosas novelas cortas y otras piezas literarias.

Cabe destacar que Rubén Darío viaja en 1913 a Mallorca y se aloja en al Cartuja de Valldemosa, la misma en la que llegó a estar Federic Chopin y George Sand y en la que entre 1940 y 1949, Ochoa se recluye en la celda número 4. En este lugar místico Ochoa crea su “Plástica Musical” dónde plasma las imágenes que le sugerían las composiciones musicales principalmente de Chopin pero también de los grandes maestros como Beethoven, Debussy, Bach, Albéniz o Falla, entre otros.

Actualmente, la obra de Enrique Ochoa se puede contemplar en la exposición temporal “La mujer Ochoa. Modernismo y modernidad” que está abierta al público hasta el 26 de abril de 2016 en la Casa-Museo Cerralbo (Calle Ventura Rodríguez 17) en Madrid. La muestra, que cuenta con 46 obras, es una buena oportunidad también para admirar los detalles que tienen que ver con la estética de la mujer modernista de la época, su vestuario, su maquillaje, sus poses y su forma de abertura a una nueva sociedad que tenía en París el espejo en el que mirarse. Esta exposición reúne algunas de las obras más significativas de esta época como “Dama Chic”, “Cosmopolita” o “Capricho oriental”.

Rubendario

“LA METAMORFOSIS DE DAFNE” DE ENRIQUE OCHOA ILUSTRA EL CARTEL DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

En  El Puerto de Santa María (Cádiz)

 

  • La obra recién restaurada por el Museo Municipal se puede contemplar en la sede Hospitalito hasta el próximo 5 de abril.
  • La Fundación Pintor Enrique Ochoa continúa en su labor de dar a conocer la obra de este polifacético artista.  

Cádiz, marzo 2015.- El cuadro “La metamorfosis de Dafne” del pintor gaditano Enrique Ochoa (1891-1978) ha sido elegido para conmemorar el Día Internacional de la Mujer en El Puerto de Santa María que se celebra el próximo día 8 de marzo. Esta obra de Ochoa ha sido la escogida por el municipio gaditano tras haber sido elegida también como pieza del mes por el Museo Municipal.

Se trata de un óleo sobre lienzo, de dos metros de alto y 74 centímetros de ancho, pintado en la década de 1940 que fue donado por el pintor a mediados del siglo pasado. El cuadro acaba de ser restaurado por Salvador Rodríguez Romero en el taller del museo municipal portuense.

En opinión de José Estévez, presidente de la Fundación Pintor Enrique Ochoa, “esta es la transición entre el periodo realista y la evolución hacia el abstracto de Ochoa.  “Dama Chic”, “Cosmopolita” o “Capricho oriental” y toda una serie de retratos femeninos en las mejores publicaciones ilustradas entre 1920 y 1940 son algunas de sus otras referencias femeninas”. Cabe mencionar que el historiador y crítico Juan Manuel Bonet ha llegado a afirmar que “hay un tipo de mujer Ochoa, como hay un tipo de mujer Julio Romero de Torres, o un tipo de mujer Rafael  Penagos”.

El polifacético artista tiene unas fuertes raíces y relaciones con Andalucía. Gaditano de El Puerto de Santa María vive su niñez y juventud a caballo entre Toledo, Cádiz y Sevilla.  Su entorno y amistades también tienen vínculos con su Andalucía natal. Su círculo, lo componen entre otros, el propio Picasso, Alberti o Federico García Lorca,  a quién retrata en varias ocasiones.

La obra del maestro Enrique Ochoa se podrá contemplar en la sede Hospitalito del museo municipal hasta el domingo día 5 de abril y dentro del programa de actividades que se ha organizado para todo el mes de marzo, incluida la celebración del Día Internacional de la Mujer. Los horarios de visita serán de 10:00 a 14:00 horas, de martes a viernes y de 11:00 a 14:00 horas, sábados, domingos y festivos. De martes a sábado de Semana Santa, también de 18:00 a 20:00 horas.

La Fundación Pintor Enrique Ochoa (www.enriqueochoa.com) es una institución sin ánimo de lucro, impulsada por los herederos del pintor  con el fin de recuperar el inmenso legado dejado por el autor así como fomentar el conocimiento de su obra y vida a través de exposiciones, conferencias, tertulias o la colaboración con otras instituciones. También tiene como finalidad analizar y estudiar las relaciones de Ochoa con los diferentes movimientos artísticos de los que fue impulsor y participante activo. 

La metamorfosis de Dafne de Enrique Ochoa 2mx74cm década 1940 Fundación Enrique Ochoa

 

EL ARTE CASAL SOLLERIC DE PALMA DE MALLORCA HOMENAJEA A LA MUJER CON LA EXPOSICIÓN “LA MUJER OCHOA. MODERNISMO Y MODERNIDAD”

  • Comisariada por José Estévez Ochoa, presidente de la Fundación Pintor Enrique Ochoa, la muestra reúne una cuidada selección de pinturas realizadas por Enrique Ochoa entre 1919 y 1945.
  • Con esta iniciativa desarrollada en colaboración con la Fundació Palma Espai d’Art, la Fundación Pintor Enrique Ochoa continúa su labor de difusión de la obra de este polifacético artista y humanista.
  • Fuertemente arraigado en Mallorca, donde residió en diversas ocasiones, Enrique Ochoa  ocupó la Vicepresidencia de la Real Academia de San Sebastián de Palma de Mallorca tras el fallecimiento del pintor Anglada Camarasa.

La Fundació Palma Espai d’Art (http://casalsolleric.palmademallorca.es/) de Palma de Mallorca y la Fundación Pintor Enrique Ochoa han inaugurado la exposición “La mujer Ochoa. Modernismo y modernidad 1919-1945, que estará abierta en el Espai Born del Casal Solleric hasta el próximo 17 de mayo de 2015.

Se trata de una retrospectiva integrada por un total de 20 obras sobre lienzo y papel y realizadas en distintas técnicas (óleo, acuarela, sanguina, dibujo a lápiz) que propone un recorrido por los distintos tipos de mujer que observó y representó el pintor Enrique Ochoa en sus diferentes etapas artísticas. 

Desde sus inicios, Ochoa se caracterizó como un retratista excepcional en el contexto del primer cuarto del siglo XX, destacando también por su magistral técnica del dibujo como ilustrador de libros (entre los que cabe citar las obras completas de Rubén Darío) o en las principales revistas de la época como La Esfera, Blanco y Negro o Mundo Latino.

“La mujer Ochoa” reúne algunas de las obras más significativas de la representación de la mujer, como “Dama Chic”, “La metamorfosis de Dafne”, “Cosmopolita” o “Capricho oriental””.

En opinión de José Estévez, presidente de la Fundación Pintor Enrique Ochoa y comisario de la exposición, “la presencia femenina en la obra del artista llevará a conocer el contexto histórico y la importancia de la mujer tanto en la sociedad de la época como en la obra de Ochoa del autor de la plástica musical, y especialmente retratista de la mujer española: desde las mujeres más humildes, hasta la damas de la burguesía mallorquina, sevillana, madrileña o catalana, a las mujeres del París de los locos años 20”.

Cabe mencionar que el historiador y crítico Juan Manuel Bonet, buen conocedor de la obra del artista, afirmaba que “hay un tipo de mujer Ochoa, como hay un tipo de mujer Julio Romero de Torres, o un tipo de mujer Rafael  Penagos”.

Para Pilar Ribal, directora de la Fundació Palma Espai d’Art, “la visión de Enrique Ochoa revela un gran respeto por las personalidades, extracción social y rasgos de identidad de las mujeres a las que retrató y representó, pudiéndose observar también la exquisita sensibilidad con que el artista supo captar la esencia de los tiempos y los entornos en los que éstas se desenvolvían. Es así como, las obras de Ochoa de temática femenina nos transmiten tanto la “joie de vivre” de los años veinte, como la austeridad de la postguerra en la década de los cuarenta e incluso la desenfadada autenticidad de las escena y los tipos más costumbristas”.

“La mujer Ochoa. Modernismo y Modernidad” es la tercera exposición que se realiza en Mallorca desde el fallecimiento del artista en Palma de Mallorca en 1978. La primera se celebró en el año 2007 (“Enrique Ochoa, exposición rememorativa” en la Fundación Barceló) y la segunda en 2008 (“La sombra de Chopin en Valldemossa” en la  Fundación Cultural Coll Bardolet de Valldemosa).

Con motivo de esta exposición, se ha editado un catálogo que incluye textos de Ángela Ena, José Estévez Ochoa, José Bauzá i Piza, Felio Bauza Martorell y otros.

El Casal Solleric (http://casalsolleric.palmademallorca.es) es la sede principal de la Fundació Palma Espai d’Art. Centro de documentación y arte contemporáneo dependiente del Ayuntamiento de Palma de Mallorca, esta antigua vivienda noble acoge un amplio programa expositivo que incluye proyectos específicos, ciclos temáticos y grandes exposiciones de ámbito internacional.

“La Mujer Ochoa”

Modernismo y modernidad

1919-1945

Del 11  de abril  al 25 de mayo de 2015

Palma de Mallorca

Lugar:                        Espai Born del Casal Solleric

Dirección:                 Passeig del Born 27. 07012 Palma de Mallorca

Horarios:                   Martes a sábado, de 11.00 a 14.00 h. y de 15.30 a 20.30 h.

                                   Domingo y festivos de 11,00 a 14,30 horas. Lunes cerrado

 

Dama Chic

OCHOA VUELVE AL SUR

El Museo del Patrimonio Municipal de Málaga presentó la exposición del destacado pintor gaditano Enrique Ochoa bajo el título “Ochoa vuelve al Sur”. Toda su obra estuvo alojada en las diferentes plantas que conforman las Salas de la Coracha durantes los meses de enero, febrero y marzo.

Para ello, desde el Museo del Patrimonio Municipal de Málaga se elaboró un material didáctico a efectos de conocer la obra del pintor durante sus diferentes etapas.

 

PREZI

 

ENRIQUE OCHOA, el pintor de la música

Enrique Estévez Ochoa,  más conocido por su firma “Enrique Ochoa” nació el 27 de abril de 1891 en El Puerto de Santa María (Cádiz), dónde se le ha dedicado una calle con su nombre. Ochoa como han calificado algunos de sus estudiosos y críticos de arte, es difícil de clasificar y etiquetar por su variado y rico registro en numerosas disciplinas y técnicas. Definido por unos como retratista o pintor de la burguesía, después como ilustrador de las mejores revistas de su época. Ha sido también comparado con los prerrafaelistas, identificado con el surrealismo al mismo tiempo que con el arte abstracto o el gestualismo americano. Sin duda la obra de Ochoa es todo un alegato a la modernidad y a la vanguardia por su inquietud y constante innovación. Recibió el Premio de la Bienal de Venecia (1936) y el Premio Extraordinario Princesa Sofía (1969). Falleció en Palma de Mallorca en 1978.

El modernismo Art decó y la Ilustración en Ochoa

Enrique Ochoa se instala en Madrid en 1914 e inmerso en la bohemia de la capital comienza a destacar como abanderado del modernismo y el art decó. Allí inicia su etapa como ilustrador de numerosas publicaciones de la época como “La Esfera”, “Nuevo Mundo” y especialmente “Blanco y Negro” con las que colabora ininterrumpidamente entre 1917 y 1931. Participará activamente en la vida artística y cultural del periodo de entre guerras y de las vanguardias artísticas.Enrique Ochoa comienza a ser popular por la ilustración de numerosas novelas cortas. Sobresale su trabajo de ornamentación de las Obras Completas de Rubén Darío y una edición especial de “El Quijote”.

Trilogía de la guerra civil

En 1936, Ochoa vive dos acontecimientos históricos. En ese mismo año gana el Gran Premio de la Bienal de Venecia, reconocimiento que consolida su carrera artística y su prestigio internacional. Sin embargo vivirá otro que producirá un fuerte impacto en el pintor de El Puerto. La Guerra Civil. La contienda trae a su memoria el dolor de la guerra que vivió treinta nueve años antes junto a su familia en Manila (Filipinas). Ochoa decide entonces partir hacia París, dónde vivirá -con algún viaje a Italia- el transcurso del enfrentamiento. Las primeras imágenes de la Guerra Civil las plasma Ochoa en una trilogía desgarradora y sin piedad de los que fueron sus efectos y consecuencias. Otra de sus obras más emblemáticas “La defensa del Santuario de Santa María de la Cabeza” también tiene como escenario la Guerra Civil.

La plástica musical

Tras la Guerra Civil, Enrique Ochoa regresa a España estableciéndose en Mallorca. Allí comienza una nueva etapa artística dónde un simbolismo alegórico está presente en toda la obra ochodiana fruto de una intensa vida interior, de recogimiento, solo acompañado por la música, y la pintura. Entre 1940 y 1949, Ochoa se recluye en la celda número 4, de la Cartuja de Valldemosa, la misma en la que llegó a estar Federico Chopin durante su estancia en la isla. En este lugar da inicio a la etapa denominada Plástica Musical, en la que su pintura pasade la figuración a la abstracción. El propio Ochoa dijo: “Los músicos crean una melodía y con las notas, los sonidos y los acordes, producen una armonía para el oído. Busquemos el medio de transportar plásticamente estas melodías por mediación de los colores, hasta encontrar este mismo sentido musical para los ojos”.

Ochoa, un precursor y un innovador

La inquietud de Ochoa le lleva durante toda su vida a iniciar y a descubir nuevos caminos en el arte. A Ochoa se le ha comparado con los prerrafaelistas ingleses, con Gustav Moreau, con el surrealismo y con el género de la abstracción; se le han buscado semejanzas con Kandinsky y se le ha calificado de precursor del gestualismo americano del action painting de Pollock, Tobey o de Kooning. Lo mejor de la obra abstracta de Ochoa queda reflejado en lienzos como “Caras y cemento”, “Otoño 1971”, “El olivo del amor”, “Picasso, retrato imaginario” o “El demonio”. Pero también Enrique Ochoa tenía algo de alquimista. Él mismo se fabricaba los colores con que arrancaba de sus entrañas un sentimiento y los expresaba sobre una tela.

 

 

PRIMAVERA EN MALLORCA. OCHOA Y DALÍ

El pintor Enrique Ochoa, en 1932 estuvo durante algún tiempo en Ibiza, donde volvió en dos ocasiones más. Vivió en Palma y en una de las celdas de la Cartuja de Valdemossa1. Poca es la información que sobre él ha quedado en los registros bibliográficos en las Islas Baleares, tan sólo en el clásico diccionario Rafols de pintura catalana y balear se recoge su amplia trayectoria; en la Gran Enciclopédia de la Pintura y la Escultura de las Baleares, ni tan siquiera se le cita. Afortunadamente el tiempo es un gran aliado de los grandes artistas. Y en este caso, lo es y lo será de Enrique Ochoa.

El escribir unas líneas sobre Ochoa vino a colación a raíz de una investigación que hice sobre un cuadro de Salvador Dalí2. En un anexo titulado Tu cara me suena, relacionaba indirectamente a Dalí con Ochoa. Ahora reproduzco gran parte de su contenido y amplío con más datos que recientemente aporto.

Al final de los años 80, por las mismas fechas que compré el Nacimiento intrauterino de Salvador Dalí, un día que paseaba por Palma de Mallorca, entré en un anticuario, donde vi el retrato que aquí reproduzco. Rápidamente reconocí el paisaje de fondo, una preciosa vista de la península de Formentor, y a su autor, Enrique Ochoa, del que ya conocía diversas obras pintadas en Pollença. Hasta aquí todo normal, me despedí de la propietaria y proseguí mi paseo. Mientras lo hacía, no paraba de recibir impulsos del subconsciente que me decían insistentemente que esta cara estaba en su archivo. Contestaba mi hemisferio izquierdo diciendo que era imposible, ya que este cuadro tendría unos 60-70 años y por aquel entonces mis huesos todavía no eran de este mundo.

Este extraño diálogo duró unos dos meses, hasta que tuve una charla con Miquel Bota Totxo, cronista oficial de la villa y autor de numerosos trabajos de investigación pictórica. Ambos residíamos en Pollença, frecuentemente charlábamos de pintura y de los innumerables autores de todo el mundo que habían pintado aquellos paisajes. Recuerdo que cuando le cité el nombre de Ochoa, para seguidamente plantearle mi extraño dilema, me interrumpió con la siguiente pregunta:

––¿Sabes quien fue su modelo cuando pintaba aquí en El Calvari? (Pequeño montículo a los pies del cual se asienta el pueblo.)

––Pues no.

––¡Gala!

––No me digas, ¡ahora sé quien es aquella señora que estaba colgada en la pared del anticuario!

Afortunadamente cuando al cabo de unos días volví a pasar por el local; nadie se había enamorado todavía de aquella modelo. La compré por 60.000 pesetas de aquel entonces y me la llevé a casa. En 1989 participó en una exposición en la galeria Actual Art de Pollença con el título Retrato de Gala, donde conseguí reunir obras de más de 70 artistas de todo el mundo que habían pintado en aquellos parajes. En el año 1991, en plena crisis económica, tuve que desprenderme del cuadro y lo mandé a la sala Durán de Madrid para su subasta. Cuando terminaba de redactar la 1ª edición del citado libro, lo localice en una exposición que tuvo lugar en la Fundación Barceló en Palma en 2008, con el título “Primavera en Mallorca”.

La evolución ha instalado y actualizado en nuestro cerebro uno de sus mejores programas: el de reconocimiento facial. Es capaz de detectar mínimas variaciones en la expresión, indicadoras de cambio de ánimo o de sutiles variaciones en nuestra actividad cerebral. Aprecio en este retrato una estilización del rostro, como si el autor al darle este aire más romántico intentara suavizar el carácter duro o rígido de la modelo. Esto podría ser considerado un dato en contra de su identificación, pero si tenemos en cuenta que hizo lo mismo en el retrato que realizó de su pareja Carmen Osés, podría significar todo lo contrario.

Fue a partir de aquí cuando me plantee la posible relación de Ochoa con Dalí. Los datos que a continuación expongo relacionan a Ochoa con el de Cadaqués indirectamente a través de Gala, su ex marido el poeta Paul Eluard,  y los grandes poetas del momento Apollinaire, Federico García Lorca y la bailarina Tórtola Valencia.

Indagando, encuentro que en el año 1927 se hallaban en Barcelona Eugène Grindel y Elena Ivanovna camino de Mallorca3; o sea Paul Eluard y Gala, lo que me hace pensar que efectivamente pudieron haber estado en Pollença entre 1927- 1929. Sabido es que fué en 1929 cuando la que debía de llamarse Gala conoció a Salvador Dalí en Cadaqués.

Contacto con José Francisco Estévez, quien me comunica varios datos interesantes que extrae de un diario personal de su abuelo. Entre 1914-1918 Ochoa pasó largas temporadas en París. El poeta Apollinaire lo descubrió en una exposición en el año 1918 en Montmatre, al año siguiente repitió con éxito en la misma galería.

Gala se había casado en 1917 con Eluard; y Guillaume Apollinaire murió en noviembre de 1918. Por lo que todos los datos coinciden en que es casi seguro que conociendo a Apollinaire, y que éste le apadrinara para su próxima exposición, lo presentó a su círculo de amistades entre las que se encontraban Eluard y Gala. Por lo que se explicaría o tendría sentido que si se conocieron en París, fueran a visitar a Ochoa en Mallorca. Por la temática del paisaje de fondo en el atribuido retrato de Gala, se podría precisar que el encuentro fue en Pollença, cuna de grandes pintores y de la aristocracia artística de principios de siglo. No hace falta insistir en la relación de Dalí con Apollinaire, el primero en formular el término surrealismo. Que ya había muerto cuando el de Cadaqués viajó a París, es cierto, pero ya lo conocía mucho antes. En una carta a su tío Anselmo de 1924, le pide que le mande blanco de zinc, y libros de Góngora, Jean Cocteau y ...lo que te encargué de Apollinaire me interesa mucho.

Otra de las conexiones la encontramos precisamente con una de las personas que más íntimamente se relacionaron con Dalí, el gran poeta Federico García Lorca; en 1933 Ochoa lo retrata en un lienzo y el mismo poeta le dedica unos versos a la pintura de Ochoa.

Tanto Dalí como Ochoa se relacionaron con el círculo de poetas ultraístas. Ochoa se relacionó con estos poetas, y en Barcelona con la gran musa de los poetas ultraístas y surrealistas Tórtola Valencia, de la que pintó un bellísimo retrato, recientemente redescubierto por su citado nieto. ¿Y cuál fue la relación de Dalí con la gran bailarina? Es de lo más pintoresco. Vean lo que un joven Dalí de 16 años escribe en su diario5: ...esta tarde iré a ver a Tórtola. Creo que ha perdido mucho, pero aún vale la pena6. ..Tórtola dice que me conoce de vista ...un chico alto, delgado, con un gran sombrero y patillas... un romántico seguramente. ... por fin baila... Es estupendo, ...Que hermosa es la Danza española de Granados...¡Que colorido!¡ Que movimientos, que expresión en sus ojos, y que ojos...! Y después, en los bailes indios...en la Domadora de serpientes, ¡ que salvajismo!, ¡que riqueza de vestidos, de manto y de oro! hay números en los que parece una antigua escultura india en toda su majestad, todo su misterio...En unos momentos lo trágico, en otros la alegría salvaje, ahora lo puramente voluptuoso, después la lujuria desenfrenada...Pero todo lo que gusta no tarda en acabarse y esto también se acaba...Y cuando el telón ha caído siento una gran tristeza. Mi padre quiere presentármela, pero es tan grande la impresión que me ha causado que me da verguenza y no quiero ir, me duermo, pero aún la veo: todo su lujo oriental, con sus movimientos, con sus ojos y con sus colores.

No obstante, está muy mayor, se nota ya su decadencia, así lo dicen todos los que la han visto años atrás... Para mí es colosal... no se decir nada más.

Como habrán podido comprobar Dalí es un gran descriptor; y ahora me pregunto: ¿Como una impresión tan grande no fue motivo para que pintara alguna obra en recuerdo suyo? Ninguna de sus obras catalogadas hace referencia a la gran bailarina, pero... En el libro El Primer Dalí 1918-1929 de Santos Torroella aparece un dibujo titulado Bailarina de c.1921-22. En mi opinión no se trata de Salomé, si no de la gran Tórtola Valencia, que tanto impresionó al joven pintor.

No se si  Ochoa y Dalí se llegaron a conocer personalmente, pero si creo queda probado que compartieron gustos literarios y amistades. Tema que queda abierto para futuras aportaciones.

Tomeu Payeras.

1Luis Ripoll y R. Perello Paradelo. Las Baleares y sus pintores.. p. 221-222

2Tomeu l'Amo y Bartomey Payeras. El Nacimiento intrauterino de Salvador Dalí.

3http://www.artehistoria.jcyl.es/v2/personajes/4732.htm

4http://www.salvador-dali.org/dali/es_biografia-gala.html

5Salvador Dalí. Un diario 1919-1920. p. 202-203

6Tórtola tenía en aquellas fechas tendría 38 años.